Los Hijos de Steno

Si Steno es el padre de la geología, nosotros somos sus hijos (pequeños)

Trabajar en el campo

La gran mayoría de geólogos tienen que trabajar en el campo con mayor o menor frecuencia (cosa lógica teniendo en cuenta que normalmente las piedras donde están es en el campo). Esto normalmente nos suele gustar, pero mentiría si dijera que es siempre placentero…

El más frecuente de los problemas que te puedes encontrar es el tiempo, y cuando digo tiempo me refiero a la meteorología. Que sí, que se supone que en España hace buen tiempo, el país del sol, la playa, los chiringuitos… Pero la cruda realidad es que en invierno hace frío y en verano te asas. Con suerte, en un año puede haber tres o cuatro meses en los que realmente se esté a gusto en el campo.

Siempre ha sido y siempre será controvertido el tema de: “¿qué es mejor, pasar calor o pasar frío?”. Yo personalmente he pasado más frío que calor a lo largo de la carrera, y a los listos que siempre dicen “es que si hace frío te abrigas y ya está” les digo (sin rencor ni nada, eh) que prueben a tirarse ocho horitas en Teruel en pleno enero, abrigados todo lo que quieran. Hay fríos contra los que no se puede luchar, esto es así, sólo queda aceptarlos y despedirse de algún que otro dedo.

Enero en Teruel

Un ejemplo de los apacibles días que hace en la provincia de Teruel en enero

El segundo mayor problema, al menos en mi caso, es lo que yo llamo un día tonto. Nos pasa a todos. Un buen día tu mente, normalmente racional, decide abandonarte y divertirse viéndote actuar como un idiota. Lo bueno es que si uno de estos días te pilla en casa, puedes recluirte e intentar no armar ningún desastre. Lo malo es que si te pilla en el campo, cosa que suele implicar un buen viaje con todos los gastos correspondientes, pues tienes que intentar sacar el trabajo como sea.

Y aquí viene la frustración. Porque de repente no sabes ni donde estás, que piedras son estas, si esto es una falla o que tipo de falla es, ¿llevaba tres o cuatro varas de Jacob ya?. Total, que te acabas sintiendo como un tierno estudiante de primero al que acaban de soltar en medio del monte. Si tienes suerte y mente fría es probable que al final te acabes aclarando, pero si no la tienes ya puedes marcar en rojo y entre exclamaciones todos los datos que recojas ese día.

Un problema que suele derivar de los días tontos es el tema de las decisiones poco prácticas. Que resulta que llegas por fin al afloramiento, vas a sacar el martillo/brújula/lápiz/loquesea y “oh sorpresa” te lo has dejado en el coche, 2km atrás. Es entonces cuando atraviesas por las famosas cinco fases del duelo:

1. Negación: estás seguro de que lo habías metido en la mochila. ¿Dónde está? ¿A lo mejor en el bolsillo pequeño? ¿En el abrigo?

2. Ira: te acuerdas de la santa madre del pobre hombre que fabricó el dichoso martillo.

3. Negociación: si estás solo, empiezas a discutir contigo mismo sobre la utilidad real que tiene la brújula, si total, con saber más o menos la posición del sol… Si estás acompañado, intentar echarle las culpas a otro es una buena opción.

4. Depresión: sabes que sin tu martillo no eres nadie. Estás solo. No merece la pena seguir trabajando sin él.

5. Aceptación: te haces a la idea de que te toca volver al coche. Dentro de lo que cabe, es un paseo bonito…

 

En definitiva, yo esta entrada la he escrito más que nada, para que la próxima vez que le diga a alguno de mis amigos economistas, matemáticos, y demás seres de silla reclinable y escritorio, que me toca ir al campo muestre un poquito de comprensión en lugar de mirarme como si me pasara la vida de vacaciones recogiendo flores silvestres. Una tiene su corazoncito.

¡Un saludo!

Geoloca

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Acerca de geoloca

Geóloga y mujer de campo.

2 comentarios el “Trabajar en el campo

  1. Pingback: La columna estratigráfica | groundbelowourfeet

  2. GeoVulcano
    3 noviembre, 2014

    Me fascinó! Yo aún no termino la carrera pero te entiendo completamente. Ahhg, es terrible cuando se te olvida el maldito martillo o la brújula…¿y qué me dices de la lupa?…regaño seguro. Sobre lo del frío…yo en lo personal también creo que es mejor el frío, pero eres muy asertiva al hablar acerca de esos fríos arrolladores para cualquier mortal. Y las 5 etapas del duelo jaja me remataste!! La verdad que me he divertido mucho leyendo tu entrada.

    Es bueno saber que hay más geólogos alrededor del mundo que deciden difundir la geología de esta manera…y qué manera!!

    Por ello me gustaría invitarte al X Carnaval de Geología, creo que definitivamente sería una maravilla contar con una contribución tuya. Hace poco que inició y termina el 30 de noviembre. EN el link puedes consultar los detalles.

    Bueno, me despido, no sin antes felicitarte por este estupendo blog. ´

    Ánimo y un saludo desde México 🙂

    LINK: http://bibliotecadeinvestigaciones.wordpress.com/2014/11/01/x-carnaval-de-geologia/

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Esta entrada fue publicada el 28 marzo, 2014 por en Uncategorized.

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